
¡Qué tarde tan bonita!
Todos juntos, niñas y niños, grandes y pequeños, de Montortal y de L’Alcúdia, disfrutamos buceando entre versos en los arrecifes de todo el mundo, enamorándonos, de nuevo, de nuestros vecinos acuáticos, con quienes tenemos la suerte de compartir planeta.
Fue fantástico y muy divertido acompañaros con mis poemas entre juegos, risas y bailes; y qué decir del precioso mural que hicisteis que recordaré hasta el infinito.
¡Mil gracias a todos!